Jul 25

Menos sal, más salud

Abusar de la sal afecta tu salud, contribuye a la hipertensión arterial y aumenta el riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular.
Esto es lo que podés hacer para reducir su consumo: limitá la ingesta de comida chatarra, optá por alimentos naturales y no procesados, y reemplazála por especias o condimentos.
Paraguayos consumen tres veces más sal que lo recomendado por la OMS. El 46% padece hipertensión arterial.

El elevado consumo de sodio (> 2 gramos/día, equivalente a 5 gramos de sal por día) contribuye a la hipertensión arterial y aumentan el riesgo de cardiopatía y accidente cerebrovascular.

La sal es la principal fuente de sodio en nuestra alimentación, aunque también puede aportarlo el glutamato de sodio, un condimento utilizado en muchas partes del mundo.

La mayoría de las personas consumen demasiada sal, de 9 a 12 gramos por día, en promedio, es decir, dos veces la ingesta máxima recomendada.

Un consumo de sal inferior a 5 gramos diarios en el adulto contribuye a disminuir la tensión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular e infarto de miocardio. El principal beneficio de reducir la ingesta de sal es la correspondiente disminución de la hipertensión arterial.

Paraguay es el país de la región con mayor prevalencia de hipertensión arterial, cercana al 46%; a esto se suma que la ingesta de sal en nuestra población es casi el triple de lo recomendado por la OMS, que recomienda un consumo no mayor a 5 gramos diarios por persona (menor a 2.000 mg.), equivalente a menos de una cucharadita rasa de sal común.

Estudios realizados desde el MSP demuestran como la sal está oculta en muchos de los alimentos que compramos en restaurantes, supermercados y ventas de comidas rápidas, por ejemplo, en las empanadas, hamburguesas, lomitos, entre otros alimentos. Estas investigaciones fueron realizadas mediante análisis en el laboratorio del contenido de sodio en alimentos artesanales, alimentos de venta callejera y en comidas rápidas, así como análisis del etiquetado nutricional reportado en el envase de los alimentos.

“En nuestro país, las personas tienden a agregar mucha sal al preparar los alimentos y al momento de consumirlos; por ejemplo, utilizan el salero en la mesa luego de que la comida ya esté servida”, señala la licenciada Catherine Turnes, responsable de la Unidad de Factores de Riesgo de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles.

Según la OMS, se estima que cada año se podrían evitar 2,5 millones de defunciones si el consumo de sal a nivel mundial se redujera al nivel recomendado.

Recomendaciones para reducir el consumo de sal:

• La OMS recomienda consumir menos de 5 gramos (un poco menos que una cuchara de té) de sal por día.

• Toda la sal que se consume debe ser yodada, es decir «enriquecida» con yodo, lo cual es esencial para un desarrollo sano del cerebro del feto y del niño pequeño, así como para optimizar las funciones mentales en general.

En el hogar, se puede reducir el consumo de sal:

• Disminuyendo la cantidad de sal durante la preparación de los alimentos;

• Sustituyendo la sal por condimentos naturales, hierbas, ajo, cebolla y/o limón.

• No poniendo saleros en la mesa;

• Limitando el consumo de alimentos ultraprocesados;

• Escogiendo productos bajos en sal.