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Ago 27

Con un corazón sano, niña trasplantada regresa a Caaguazú

  • Niña trasplantadaSe trata de Miguela Ayala, sometida a un trasplante cardiaco el 9 de febrero de este año en el Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”.
  • Permaneció en un hogar cercano al hospital durante 6 meses, para los controles semanales estrictos que requería.
  • Mediante un estrecho trabajo intersectorial, la casa propia para ella y su familia es una realidad.

La pequeña, de 11 años, oriunda de Caaguazú, se encuentra en perfectas condiciones de salud según los últimos estudios realizados. La niña cumplió con todos los requerimientos post operatorios establecidos por los profesionales del Hospital Pediátrico Acosta Ñu, controles semanales, alimentación saludable, prácticas de higiene personal y también del hogar donde habitaba junto a su familia, entre otros aspectos que hicieron posible que hoy, la niña pueda regresar a su hogar.

Felicita Bert, jefa Servicio Social del Hospital, comentó que gracias a una alianza con la Fundación “Divina Providencia”, de San Lorenzo, se pudo brindar todas las comodidades que requiere una persona sometida a una cirugía tan compleja como lo es el trasplante cardiaco. También, la posibilidad de continuar sus estudios, sin olvidar al equipo de salud que se encontraba disponible ante cualquier emergencia.

Niña trasplantada escuela

La profesional comentó que la Fundación, a cargo de la Sra. Natividad Zárate, se hizo cargo de albergar a la niña junto a su madre durante los meses que debían permanecer cerca del hospital, en una casa exclusivamente para ellas, con todas las comodidades, incluyendo alimentos, el pago de todos los gastos generados para el mantenimiento del sitio; también le abrieron las puertas del colegio, perteneciente a la misma Fundación, donde demostró gran desempeño académico, con muy buenas calificaciones.

Miguela, quien actualmente cursa el cuarto grado, se refiere con mucha emoción sobre las clases impartidas por su profesora Gloria, mencionando que la docente dedicaba el tiempo necesario para ir hasta su casa cuando ella no podía asistir a la escuela por cuestiones de salud. Indicó que se ganó su cariño y que extrañará las clases de matemáticas, que se convirtió en su materia favorita. Antes de regresar a su ciudad natal, mostró las cartas redactadas por sus nuevos amigos que hizo durante los meses que asistió a la escuela. En los escritos se leen mensajes de buenos augurios, deseos de éxitos y salud.

Alianzas que dignifican

Antes y despuésDirectivos del Acosta Ñu, a través del Departamento de Servicio Social, solicitó ayuda al intendente de J. Eulogio Estigarribia para mejorar la condición de vivienda de la niña y su familia. Hoy, la casa propia es una realidad.

La cirugía compleja a la que fue sometida la paciente era tan solo el inicio del deseo de salvar una vida, pues los cuidados post operatorios son los desafíos que marcan el éxito o fracaso del trabajo del equipo de salud. El Dr. Pio Alfieri, Director del Acosta Ñu, y la Lic. Angélica Sanabria, Directora Administrativa del hospital Pediátrico, enviaron un equipo para verificar el contexto socio ambiental de la niña trasplantada. Tras constatar que la familia habitaba en un rancho, sin agua potable ni electricidad, se reunieron con el intendente de la zona, Pedro Peralta.

El equipo de salud recibió de la comuna el compromiso de conseguir un terreno y ayudar en la edificación de una casa con la colaboración de otros sectores civiles. A cinco meses del planteamiento, la obra culminó. Los muebles fueron donados por Eduardo Sánchez, un señor que demostró interés en formar parte de la recuperación de la niña.

Por otra parte, tras el alta médico, la CODENI de Campo 9 realizará los trámites de traslado escolar de la pequeña y se encargará de verificar el cumplimiento de protocolos de salud.

Jacinta Barela, madre de Miguela, agradeció la gestión de todos los sectores involucrados e indicó estar feliz por regresar a su ciudad con su hija sana.